Nada más que vos que sos también todo esto (y más) como una naranja.
Y todavía, no está para mí el azul en el cielo de tu ventana alta. Y estoy segura que aparecerá en las noches de invierno, cuando los postigos de la ventana estén cerradas, porque hará frío para mirar el cielo. Entonces no habrá ventana con cielo azul para Sofía. No es un pensamiento que me trae a maltraer, es simplemente un algo que sucede en el tiempo del vos y yo y que forma parte de la recopilación privada de esos detalles nuestros que me gusta escribir para simplemente no caer del pasamanos.