domingo, 13 de noviembre de 2011

Re - presentación

hay
que apretar fuerte el gatillo para encender el cigarrillo si el encendedor es barato y demás esta decir que
hay
que aprender a decirte que no aunque
hay
que admitir que tu llama es barata pero de la buena, de las que todas pueden probar y volver y volver y volver a caer, encenderse hasta hacerse polvo en el polvo del polvo y el dolor





-Sofía, un placer.
-Jude, el placer es t o d o mío.- y no mentía.

él tiene una muñeca que regala besos

y tiene rulos y astucia con la que no contaban y los cachetes colorados y una nariz que no le gusta y nunca es amiga de los espejos aunque a veces le gusta admirase desnuda cuando está con él.
y es adicta a los puchos y hoy está enojada con las Mayúsculas.
Ella quiso hacerlo tan feliz

El quiso un amor y no una actriz
y le molesta que esté entre ambos aunque siente pena por el número 3.
y dice que se puede escribir sobre muchas cosas pero últimamente pierde los bolígrafos 
como las pestañas.
y no se encuentra en las jugueterías aunque le gusta jugar y a veces se deja ganar.
pero sabe y presiente que el plástico que los recubre habla perfectamente de una distancia 
que los hace distintos.
y admite que lo prefiere en el pasado y si es posible lejos, pero con los ojos clavados en su 
melena de rara muñeca.
y por sobre todas las cosas no puede ver claramente la realidad aunque no niega que nada 
de nada de nada volverá, aunque regrese aquél hombre a buscar unos besos, no lo 
reconocerá.


él tiene una muñeca que regala besos, la acuesta en su cama y no sienten absolutamente 
nada, pero no pueden evitar hacer el amor.


y cuando tarda en venir, su cama es una cama de hospital.

viernes, 11 de noviembre de 2011

viernes, 21 de octubre de 2011

¿Por qué existe la palabra desalmado y no la palabra almado?

Estoy realmente orgullosa de tu eficaz inestabilidad. La admiro. La pienso hasta gastarla. La derrito entre mis dedos y recuerdos de cerveza fría y corpiño en el piso. 
Quisiera pedirte que te detengas. Que pares un poco con todo esto porque tengo miedo.
Si me preguntas (ríendote y altanero, ya te imagino) qué eres para mi hoy, te contesto que sos como querer fumar un cigarrillo aún cuando el dolor de la garganta me saca un par de lágrimas.
Lucha interminable con cierto sabor a cliché entre el dolor-de-lo-innegable y las ganas de aún-todavía-seguir-queriendo. No quiero saber quién podría ganar. No quiero saberlo, no me gusta. Esto no tenía que ser así. 
Vos tenías que tener otro nombre y explotar en otra fecha. Yo tenía que aprender a olvidar gente como lunas. Vos tenías que ser almado y culposo. Yo tenía que ser fría y calculadora. Vos tenías que conocer el dolor. Yo, el placer. 
Algo pasó que hoy los recuerdos pelotudos me torturan hasta sacarme el sueño y a eso sumale tu histeria descortés y prepotente que viene a destruir el poco equilibrio creíble que había logrado construír después de eso donde ni siquiera hubo espacio para un chau.
No sé.
Ayer, por ejemplo me dejaste pensando con la intención de dejarme pensando, dicen algunos y por eso se me había ido el sueño. Hasta que conseguí dormirme y a la madrugada me despertaste para reafirmar tu presencia con unas palabras ilógicas. Para calmar la sed de tu ego y no me voy a cansar de decir eso.


Tené un poco de piedad y dale vacaciones a mi cabeza. Arriesgate. Perdeme,
te juro que es lo que querés.

jueves, 20 de octubre de 2011

Juro que no lo comprendo.

¿Qué carajo querés lograr apareciéndote tan fantasmagóricamente?


Y
¿ Cuánta histeria le sobra a esta historia?

domingo, 2 de octubre de 2011

no se tiene miedo

y se escapa de todos los hombres que quieren tenerla.






no es ella cuando se deja atrapar y entonces, se reconoce .